Mediante un comunicado enviado al presidente venezolano Hugo Chávez, las FARC reiteraron que mientras no se dé un clima de seguridad para realizar la entrega ellos no la realizarán.
Según Chávez, el despliegue militar que hay en la zona a raíz de mantener una seguridad para los garantes de la "Operación Emmanuel", entre los cuales hay varios mandatarios de la región, es considerada una amenaza para la guerrilla.
Sin embargo, el presidente colombiano Alvaro Uribe negó que haya operativos en el área y que las FARC miente como siempre lo ha hecho.
Afirmó que acepta la idea de que establezca el "corredor" para que se dé la liberación y que una vez salgan los helicópteros para buscar a los cautivos "no habrá operaciones ni acciones militares en la zona.
Sostuvo que el gobierno colombiano siempre ha dado muestra de que se concrete la liberación.
También anunció que el presidente Alvaro Uribe se une al grupo de funcionarios colombianos y venezolanos, incluido el canciller Nicolás Maduro, y observadores internacionales que desde el viernes esperan las indicaciones de las FARC para recoger a los rehenes en esta ciudad, a 75 kilómetros al sur de Bogotá.
El presidente colombiano pasaba unos días de descanso en una de sus fincas en el norte de Colombia.