La nueva advertencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, que llamó a "prepararse para la guerra", ha vuelto a avivar la tensión con Colombia, en un permanente conflicto que la oposición venezolana calificó ayer de "cortina de humo".
Dirigentes opositores a Chávez dijeron que el presidente y su colega de Colombia, Álvaro Uribe, mantienen a sus países en esta situación de desencuentro, incluso con llamados a preparativos bélicos, como una "cortina de humo" que responde a las "agendas personales" de ambos.
En este sentido se expresó en un comunicado el líder del partido Primero Justicia, Julio Borges, quien instó a los dos mandatarios a pensar "primero en los pueblos" y respaldó el empeño del presidente de Brasil, Luiz Ignácio Lula da Silva, por intentar reunir este mismo mes a Chávez y a Uribe en la ciudad brasileña de Manaos.
Solución.
"La única solución a esta grave crisis entre Venezuela y Colombia es a través del diálogo", lo que dejará sin sentido los "argumentos de que unos son los buenos y otros son los malos, que unos son una aberración histórica y los otros son unos héroes latinoamericanos", opinó Borges.
También el presidente de la Federación de Centros Universitarios venezolana, Roderick Navarro, dijo que en Venezuela hay "muchos problemas con los servicios públicos, como el agua y la electricidad" y que la tensión actual "es una maniobra para escaparse de su responsabilidad en vez de asumirla".
Por su parte, Chávez, quien insiste que todo se debe a las agresiones por parte de los Estados Unidos, sentenció que de iniciarse un conflicto, comenzaría la guerra de los 100 años y esa guerra se extendería por todo este continente. ¡Sépanlo!", advirtió.
Ataques.
Para algunos expertos que han analizado desde 2008 el problema colombo-venezolano, el principal ataque venezolano se produciría en la península de La Guajira, que Venezuela comparte con Colombia.
Se trataría de una acción envolvente protagonizada por columnas de blindados y fuerzas aeronavales, algo que los militares venezolanos han ensayado repetidamente en sus juegos de guerra. Los colombianos, por su parte, podrían atacar el estratégico puente sobre el Lago de Maracaibo, dejando aislada la rica región petrolera del estado Zulia. Sería un suicidio para Venezuela, porque no hay duda alguna de que EE.UU. intervendría al lado de Colombia.
Además, según un diplomático europeo a Crónica, informes de inteligencia señalan que Chávez podría utilizar a las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL) para crear un casus belli, es decir, un incidente que haga aparecer a Colombia como el agresor. Por ejemplo, un ataque por sorpresa contra una pequeña unidad militar venezolana en frontera, que dejase un saldo de varios soldados venezolanos muertos.
Posición.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, no ha contestado a las agresiones verbales de Chávez; sin embargo, dijo que dentro de los planes del Gobierno no está construir un Muro de Berlín en la frontera.
Pese a la actitud conciliadora que ha manejado Colombia, es evidente que los aires de guerra que soplan desde Caracas preocupan al continente e incluso a países más lejanos como España.
Por otro lado, ante las amenazas de guerra pronunciadas por el Gobierno de Venezuela, el Gobierno de Colombia se dispone a acudir a la Organización de Estados Americanos (OEA) y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.