El presidente venezolano, Hugo Chávez, inspeccionó ayer la zona occidental del país declarada en emergencia a causa de las inundaciones, que han causado la muerte de entre cuatro y seis personas y más de 40,000 damnificados.
Chávez se trasladó a Guasdualito, 815 kilómetros al suroeste de Caracas, y tras una "evaluación estratégica" destacó ante los periodistas la labor de las autoridades en el lugar, aunque afirmó que "hace falta más apoyo".
En ese sentido, el gobernante informó de que batallones del Ejército y de la Infantería de Marina han sido destacado para agilizar las operaciones de traslado, iniciadas ayer, de miles de damnificados hacia zonas seguras.