El presidente Hugo Chávez decidió apelar a la comunidad internacional para tender puentes con la oposición y apaciguar a una Venezuela polarizada y sumergida en rumores de nuevos alzamientos militares. El vicepresidente José Vicente Rangel ayer solicitó al ex presidente estadounidense, Jimmy Carter que oficie de "facilitador" del proceso de reconciliación nacional convocado por Chávez tras conjurar en abril un cruento golpe de Estado que lo separó del poder durante 48 horas.
Rangel, principal operador político de Chávez, dirigió una carta a Carter en la que lo invitó a viajar a Venezuela para que "asista en calidad de facilitador" del diálogo político iniciado hace seis semanas y que no ha dado resultados aparentes.
El canciller Roy Chaderton dijo ayer que Venezuela espera que la comunidad internacional tienda una mano para que el gobierno y la oposición superen sus agudas divergencias. "Bienvenidos todos aquellos que de buena fe sean solidarios con nosotros y nos quieran ayudar a adelantar este proceso de diálogo", dijo Chaderton.
"Nos conviene que vengan observadores internacionales, facilitadores, a presenciar cómo marcha la democracia venezolana", añadió el canciller quien rehusó informar sobre otros organismos o personalidades extranjeras a los que se pedirá asistencia.