Irina Gaglóyeva, portavoz del gobierno de Tsjinvali, capital de la rebelde región georgiana pro rusa, agradeció la oferta de ayuda por parte de Grozni y dijo que "los osetas siempre experimentaron los más cálidos sentimientos hacia el pueblo chechén".
"Nos une la lucha conjunta en Abjasia", dijo Gaglóyeva sobre la otra región separatista georgiana que, al igual que Osetia del Sur, ganó su guerra de secesión a principios de la década pasada con ayuda militar de Moscú y el apoyo de "voluntarios" del Cáucaso ruso.
Los combatientes chechenes templados en Abjasia formaron el núcleo separatista de la propia Chechenia cuando ésta rompió con Moscú, y su líder, Shamil Basáyev, se erigió como el principal jefe militar de la guerrilla chechena.l Moscú y Tiflis, que se acusan mutuamente de animar la nueva crisis en torno al régimen separatista de la región georgiana que quiere unirse a Rusia.
Hace una semana, Tiflis provocó las iras de Moscú al pedir la celebración de una conferencia internacional sobre el conflicto en Osetia y el relevo de las fueras de paz rusas por contingentes internacionales.
Rusia, además de ayudar militarmente a Abjasia y Osetia del Sur a ganar sus guerras de secesión, otorgó su nacionalidad al grueso de habitantes de ambas regiones georgianas, en una política que Tiflis denuncia como "ocupación silenciosa", para mantener su influencia sobre Georgia, cuya integridad territorial oficialmente reconoce.
El ministro de Defensa de Gerogia, Gueorgui Baramidze, ha dicho que tienen suficientes tropas para resolver por la fuerza el problema de Tsjinvali.