Tras el incidente, sucedido el sábado por la tarde cerca de Corpus Christi, la víctima, el abogado de 78 años Harry Whittington, fue trasladado en ambulancia al Hospital Corpus Christi Memorial, donde permanece internado.
Whittington está "alerta y bien", según la dueña del rancho donde Cheney cazaba codornices, Katharine Armstrong, según la cadena de televisión.
Aparentemente, el vicepresidente se giró para disparar a un pájaro y en su lugar dio a su compañero de caza Whittington, que es un abogado de Austin (Texas).
La portavoz de Cheney, Lea Anne McBride, dijo que Cheney visitó ayer a Whittington, pero que regresará al trabajo hoy. Whittington continúa en el hospital y se encuentra en "condición estable", según dijeron a la cadena fuentes del centro médico, que confirmaron que Cheney acudió al hospital acompañado de algunos agentes del servicio secreto. El rancho Armstrong es uno de los más grandes de la zona y Cheney, que es muy aficionado a la caza, ya lo había visitado en varias ocasiones, según la cadena. El vicepresidente se trasladó a Texas para la jornada de caza.
Las tropas británicas en Irak, insistió Blair, "merecen nuestro apoyo".
El brigadier Martin Rutledge, portavoz del ejército, manifestó que las imágenes eran "muy perturbadoras" y serán investigadas de inmediato.
El teniente Chris Thomas, portavoz británico militar en Basora, dijo: "condenamos todos los hechos de abuso y brutalidad".
Para el diputado laborista Jeremy Corbyn, fuerte crítico de la política del primer ministro británico, Tony Blair, en Irak, la filmación causará muchos problemas en el país árabe.
"Esto es horrible y esto pondrá énfasis en el punto de vista de que la continua presencia de las fuerzas británicas en Irak es parte del problema, no la solución", afirmó. En su opinión, el Gobierno de Blair tendrá que pensar en algo muy drástico y "muy rápido".
La mayoría de los 8, 000 soldados británicos apostados en Irak se encuentran en Basora, la segunda ciudad más grande del país, a unos 550 kilómetros al sudeste de Bagdad.
El año pasado, tres soldados británicos fueron condenados a penas de cárcel y expulsados del Ejército por maltratar a prisioneros iraquíes.