China, a menudo criticada por los países occidentales por no poder frenar la descarga de música y películas, ha anunciado haber cerrado 205 páginas webs en una ofensiva para terminar con las descargas en Internet.
Las autoridades dijeron que entre finales de septiembre de 2006 y enero habían investigado 436 casos, incluyendo unos 130 a petición de asociaciones extranjeras de la industria.