Más de 1,000 personas han sido capturadas o se han entregado a la policía por su participación en violentas protestas el mes pasado en Lhasa, la capital tibetana, dijo Wang Xiangming, el segundo jefe del Partido Comunista chino en la ciudad.
El funcionario precisó que los juicios se celebrarán antes del 1 de mayo. De acuerdo con el diario Comercio de Tíbet, el gobierno está determinado a acabar con la violencia antes de la inauguración el 8 de agosto de los Juegos Olímpicos de Beijing.