China inició una nueva etapa de su programa de vuelos tripulados al espacio al lanzar el módulo experimental de una futura estación orbital.
El módulo Tiangong-1 partió al espacio desde el centro de lanzamiento Jiuquan, a bordo de un cohete Larga Marcha 2FT1.
Después de colocarlo en órbita a 350 kilómetros sobre la Tierra, China planea lanzar una nave no tripulada Shenzhou 8 para ensayar maniobras de acoplamiento, posiblemente en las próximas semanas.
Otras dos misiones, una de ellas tripulada, realizarán nuevas prácticas el año próximo, con astronautas que permanecerán en ella durante un mes.
El módulo de 8.5 toneladas, cuyo nombre significa “Palacio Celestial 1”, permanecerá en órbita durante dos años.
China planea construir una estación espacial de tres secciones entre 2020 y 2022. “Esta fue una prueba significativa. Nunca habíamos hecho nada igual antes”, dijo el ingeniero jefe Lu Jinrong.
La estación orbital es el proyecto más ambicioso del programa espacial chino, que prevé un viaje a la Luna posiblemente tripulado.
China lanzó su primer vuelo tripulado en el 2003, sumándose a Rusia y Estados Unidos como los únicos países que han llevado seres humanos al espacio.
Aunque los logros chinos son una fuente de orgullo para el Gobierno, su habitual secreto y los vínculos estrechos del programa espacial con los militares han inhibido la cooperación con los programas espaciales de otras naciones.
La estación china, que pesará unas 60 toneladas cuando esté completa, será considerablemente menor que la estación orbital de 16 naciones que se anticipa, y operará hasta el 2028.