Un número considerable de policías y nuevas tácticas como silbatos estridentes y camiones de limpieza fueron utilizados para impedir protestas por segundo domingo consecutivo ante nuevos llamados por Internet a efectuar concentraciones pacíficas similares a los recientes movimientos en el Medio Oriente en busca de cambios democráticos.
En un extremo de la Plaza del Pueblo en Shanghai, un contingente de policías uniformados soplaba silbatos ininterrumpidamente y le gritaba a la gente que siguiera avanzando, aunque unas 200 personas, entre curiosos y discretos simpatizantes de los llamado.