Varias decenas de chipriotas, griegos y turcos, cruzaron ayer la "línea verde" entre el norte y el sur de la isla, aprovechando la luz verde dada por las autoridades de ambos lados después de 29 años de una separación casi hermética.
Unos 300 turcochipriotas habían pasado a mediodía de la República Turca de Chipre del Norte (RTNC, proclamada en 1983 y reconocida únicamente por Ankara) a la República de Chipre (sur, reconocida internacionalmente) después de registrarse en el puesto de control grecochipriota, según la Policía grecochipriota.
Según los cascos azules de la ONU encargados de vigilar la línea de alto el fuego establecida en 1974, los turcochipriotas llegaban a cuentagotas, pero constantemente.
Por su parte, unos 50 grecochipriotas entraron en el norte de la isla entre los aplausos de algunos turcochipriotas.
Emete Altuner, madre de familia turcochipriota de 50 años que acababa de atravesar el punto de paso con su marido Munir y sus dos hijas, no ocultaba su alegría.
El gobierno de la República de Chipre señaló el martes que no se oponía al libre paso de los turcochipriotas. No obstante, ayer subrayó que el muro entre ambas zonas no había caído "porque el problema chipriota no se ha resuelto".
No se pudo contactar a ningún oficial norteamericano para que comentara las afirmaciones de Nadi, que daba a entender que los Muyaidines del Pueblo, considerados por Washington como un grupo terrorista, serían tolerados ahora por Estados Unidos.