Al menos cinco personas murieron ayer al colisionar un tren con un autobús en el que viajaban niños y jóvenes que regresaban del colegio en la localidad de Salisbury, en Australia del Sur, informaron fuentes policiales.
Aunque aún no se ha confirmado oficialmente el número de heridos, un portavoz de la Policía del citado Estado informó de que al menos otras ocho personas fueron trasladadas a un hospital cercano. Por su parte, los heridos leves fueron tratados en una taberna cercana al lugar de la colisión, indicaron medios locales.
Según los testigos, el accidente ocurrió cuando el autobús quedó atascado en un paso a nivel momentos antes de que llegara el tren, sin que éste pudiera evitar la colisión, en la que también se vieron implicados dos coches. Un portavoz del ferrocarril aseguró a la radio australiana "ABC" que no hubo víctimas entre sus pasajeros.