La CIA cerró 10 de las 12 compañías ficticias que creó en Europa y otras regiones tras los atentados de 2001 contra EE.UU. para que sirvieran de tapadera a una nueva generación de espías, según el diario "Los Ángeles Times".
El rotativo californiano señala en una información de portada en el que cita a funcionarios no identificados de la CIA, que la agencia de espionaje estadounidense gastó millones de dólares en crear las citadas compañías.
El diario apunta que la CIA tomó la decisión de desarticular la red tras concluir que estaba mal concebida y no permitía recolectar información de inteligencia sobre sus dos principales objetivos: los grupos terroristas y las redes especializadas en armas de proliferación no convencionales.