Un programa de computadora está siendo usado para tratar en Estados Unidos a veteranos de la guerra de Irak. Los soldados pueden volver a experimentar las imágenes, los sonidos e, incluso, los olores de la guerra.
En un pequeño cuarto sin ventanas, un infante de marina estadounidense se pone un visor de tercera dimensión y un rifle de utilería.
El sargento Robert Butler ha sido un infante de marina por cerca de 20 años y estuvo dos veces en Irak. Luego de su última misión, volvió con estrés postraumático. Ahora, finalmente puede lidiar con las dolorosas memorias de los horrores de la guerra.
El sargento Butler cree que sus problemas sicológicos se originaron en el 2005, cuando fue testigo de la muerte de un padre y su hijo adolescente que quedaron atrapados en medio de una balacera.