La advertencia amplía las denuncias que el relator para los derechos de los presos de la CIDH, Rodrigo Escobar Gil, hizo públicas el pasado 27 de abril en Tegucigalpa, tras una visita de tres días a Honduras.
El exceso de población reclusa, su hacinamiento, la falta de instalaciones seguras y la ausencia de una correcta salubridad y alimentación son sólo una parte de las causas a las que apuntó hoy en su análisis el organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), que vela por los derechos humanos.
La CIDH también alertó de una falta de correcta provisión de alimentos y agua potable, de asistencia médica, de programas de estudio y trabajo, de instalaciones adecuadas para atender a las visitas, entre otras deficiencias.
Lo ejemplificó con casos de celdas con capacidad para 20 personas, donde se encuentran hasta 110 internos.
"Esta grave crisis estructural es el resultado de la ausencia durante décadas de políticas públicas integrales orientadas a lograr que el sistema penitenciario cumpla con los fines que establece la Convención Americana sobre Derechos Humanos: la reforma y la readaptación social de los condenados", aseguró la CIDH.
La delegación, encabezada por el comisionado Rodrigo Escobar Gil, se reunió con el presidente hondureño, Porfirio Lobo, y con altos cargos vinculados al sistema penitenciario y a los derechos humanos, además de con asociaciones civiles del país.
En su inspección sobre el terreno, la CIDH también detectó la existencia de reclusos que desempeñan un control interno de las cárceles sin "límites ni controles" y que, en opinión del ente interamericano, "ha generado altos niveles de violencia y corrupción, en un contexto de absoluta impunidad".
También abogó por reforzar la normativa en materia penitenciaria y por separar en los centros a los procesados de los condenados, a los hombres y a las mujeres.
En relación al incendio registrado el pasado 14 de febrero en el penal de Comayagua, donde murieron 361 personas, la CIDH asegura haber recibido denuncias de "graves omisiones" en el control del incendio y la atención de las víctimas.
Por todo ello, el ente de la OEA urgió al Gobierno de Honduras y al resto de instituciones del país que adapte sus instalaciones para garantizar "la dignidad humana" de miles de personas.
Como puntos positivos de la visita, la CIDH nombró el suministro de información por parte de las autoridades hondureñas, el acceso a los centros penitenciarios, la libertad para hacer entrevistas y la disposición de realizar mejoras mostrada por parte del Estado.
El sistema penitenciario de Honduras está compuesto por 24 cárceles.