La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó ayer a la Unión Europea (UE) a que modifique la directiva de retorno de inmigrantes a sus países de origen, aprobada en junio, ante la falta de garantías de que se respetarán los derechos de esas personas.
La CIDH, organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), aprobó una resolución en la que recoge los estándares internacionales que se deben aplicar a los inmigrantes.
En el documento, los siete comisionados y el secretario ejecutivo de la comisión, Santiago Cantón, recuerdan que han suscrito la necesidad de que se adopten y se pongan en práctica políticas migratorias acordes a las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
Estas obligaciones se refieren a la no discriminación, el derecho al debido proceso y a las salvaguardas procesales básicas, a las condiciones de detención y a la obligación de asegurar que las personas en riesgo de persecución no sean devueltas a su país.