Unos 10 científicos a bordo de la expedición Tara - Ártico se las ingenian cada día para sobrevivir en el centro del Polo Norte.
Esta expedición, dirigida por Etienne Bourgois, jefe de expediciones y marinero experimentado, se inició en septiembre de 2006. La embarcación está a la deriva hace más de un año, bajo un escenario de "pesadilla", por lo que los científicos temen por sus vidas.
Aunque Tara - Ártico se ha convertido en una gran aventura humana, a fin de conocer el futuro incierto del planeta Tierra, producto del calentamiento global, las condiciones en el Polo son extremas.
La temperatura podía estar en momentos en un grado Celsius, y pasar a 15 grados bajo cero, hasta llegar a 40 grados bajo cero. La dificultad de estas condiciones de vida, puso en riesgo a la tripulación.
Son ocho hombres y dos mujeres a cargo de la rutina en el Tara, la cual es la única base habitada desde septiembre de 2006, cuando el programa Damocles de las Naciones Unidas decidió realizar un viaje directo al Polo Norte.
"Nosotros teníamos temor que nos fueran a comer esos animales; ellos nos veían como su cena favorita, por lo que teníamos que andar con mucho cuidado", relató.
El equipo de científicos que aún convive con los feroces osos se encuentra prácticamente sólo con grandes lámparas y sus reservas de alimento, entre las que ya hace falta chocolate.
Además, el peligro por la supervivencia no acaba allí, pues después de un año a la deriva, es evidente que los científicos permanecen sobre un "campo minado". Y es que caminar por la plataforma polar se ha convertido en una verdadera trampa de muerte para los científicos.
En el lugar se encuentran fosas producto del deshielo, donde los científicos podrían caer, y perder sus vidas.
La realidad, es que ya más de un millón 400 mil kilómetros cuadrados se han derretido, lo que representa unas 10 veces el tamaño de la República de Guatemala. Esto indica que el 40% del Ártico se ha descongelado.
Amor de Paz manifestó que durante su recorrido por un periodo aproximado de 15 días, tuvo que presenciar la odisea que sufrió uno de sus compañeros, cuando cayó en una de las peligrosas fosas que casi le cegan la vida.