La manipulación del clima parece cada vez más al alcance de los científicos chinos, que acaban de conseguir por primera vez nieve artificial en la meseta tibetana, la más alta del mundo y asolada por el calentamiento global, con el objetivo de reverdecer sus secas praderas.
"Es la primera vez que se consigue nieve artificial en una meseta con una altura superior a los 4,500 metros. Decidimos ponerla en práctica para resolver la grave sequía en las praderas y zonas de pasto", explicó Liu Xuesong, director de Meteorología de la comarca tibetana de Nagqu. Tras elegir las condiciones meteorológicas idóneas, el pasado 10 de abril se lanzaron desde tierra bombas de yoduro de plata, un catalizador que, al contactar con las nubes, genera una reacción química que libera el hidrógeno el cual, en contacto con el oxígeno de la atmósfera, forma agua.