Un grupo de científicos mexicanos publicará el año que viene, en una revista especializada, un hallazgo que podría cambiar la comprensión del Alzheimer, y que han hecho gracias a estudios en el mayor banco de cerebros de Latinoamérica, anunció uno de los responsables del proyecto.
En el artículo, que publicará en 2012 la revista europea “Acta Neuropathologica”, se planteará una interpretación nueva del fenómeno de la fosforilación de la proteína Tau en el cuerpo de la neurona, mediante la cual grupos de fosfatos se suman a esa proteína, lo que termina por plegar y matar a la neurona.
Un nutrido número de investigadores de distintas instituciones, encabezados por el científico mexicano Raúl Mena, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, participan en el análisis para el que disponen de unos 120 cerebros.
El banco de cerebros está ubicado en Ciudad de México, en el departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav, y ahí se guardan los órganos seccionados en mitades, una parte de las cuales se mantiene en ultracongeladores a 90 grados bajo cero, y las otras sumergidas en paraformaldehído -una solución química- a 4 grados.
Con las secciones más frías, los expertos estudian las proteínas del cerebro, y las enzimas que afectan a la proteína Tau, cuyo anormal conducta es clave en el desarrollo de la enfermad.
El resto se somete a estudios de inmunohistoquímica, en los que se analizan las lesiones características que el Alzheimer produce en el cerebro, como las placas neuríticas y el aumento de marañas neurofibrilares.
Algunos de los órganos fueron recogidos apenas unas horas después de la muerte del paciente, lo que ha permitido a los académicos trabajar con células relativamente frescas.