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Científicos podrán dar sus aportes contra la pobreza

Las propuestas deberán demostrar su fácil adopción o su predecible impacto masivo.


Reducir la pobreza del país, que alcanza niveles alarmantes de un 40.5% de la población, es uno de los grandes retos a atender en los próximos años, ya que de lo contrario Panamá no podrá avanzar y su desarrollo se compromete.
Por esta razón, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), ha lanzado una convocatoria para proyectos de innovación socio-económica a través de su programa "Ciencia contra Pobreza", tratando de promover la aplicación de la creatividad científica y tecnológica en la búsqueda de soluciones a los problemas asociados con la pobreza.
Julio Escobar, secretario nacional de SENACYT, dijo al Panamá América que la idea de esta convocatoria es retar la inventiva de los panameños para que aplicando la ciencia encuentren soluciones a los factores que causan la pobreza.
Este programa, afirma Escobar, tiene como objetivo enfocar las energías de nuestros intelectuales en el combate de la pobreza, demostrar el valor de la ciencia en la solución de los problemas nacionales, fomentar la aparición de científicos sociales y la aplicación de tecnología apropiada en el proceso de intentar combatir este mal.
Lo que se persigue es demostrar el alto potencial de las ciencias en beneficio del quehacer diario de la población.
Con esta iniciativa se trata de abrir el camino, fomentando el talento, dando oportunidades y lanzando retos en este tema tan importante para el futuro del país.
El programa está dirigido a maximizar la posibilidad de impacto, pues lo que se logre con el financiamiento deberá tener un efecto demostrativo en la mejora del nivel de vida de los panameños.
Otro aspecto es que las propuestas sean de fácil adopción y que su impacto masivo sea predecible, una vez adoptada por la entidad pertinente que tomará en cuenta su capacidad de generar apoyo institucional o social.
Lo que se logre, a través del proyecto, deberá ser de gran beneficio, que implicará soluciones creativas, simples de implementar, que puedan llegar a una gran parte de la población y que muestren que lo que se propone es fácilmente masificable.
En las convocatorias, estos proyectos no serán evaluados por personal de SENACYT.
Para esta labor se llamará a un grupo de especialistas tanto nacionales como extranjeros, que garantizará la transparencia para evitar los conflictos de intereses.
Este comité evaluador se conformará con nombres de especialistas de varias agencias de ciencias de otros países, pertinentes en las ramas indicadas y programas de desarrollo humano.
El cierre de esta convocatoria es el 1 de marzo y en ese momento ya se debe tener un envío previo de expresiones de interés que indicarán el tipo de proyectos en mente. Esta fase servirá como pre calificación para asegurarse que se van a recibir propuestas que cumplirán con los requisitos mínimos deseados.
Para este programa "Ciencia contra Pobreza" se dispone entre 150 mil a 200 mil dólares, cantidad suficiente para financiar varios proyectos de alto nivel.
El secretario nacional de SENACYT, Julio Escobar, señala que con los recursos de "Ciencia contra Pobreza" se puede financiar cualquier elemento humano o material necesario para llevarlo adelante, y para su éxito.
Aquellos componentes que fácilmente pueden ser aportados por el interesado, su institución, empresa o entorno, no deberán ser parte de esta solicitud, explica.
Será responsabilidad de SENACYT cubrir este componente adicional que normalmente no se da por parecer muy arriesgado o porque se aplica a un área que tradicionalmente no recibe apoyo.
Deseamos ser los que diferenciamos en materia de dar apoyo, de buscar nuevos objetivos y construir el futuro del país, asegura Escobar.
Aunque se podrá financiar asistentes, materiales, insumos, transportes, componentes tecnológicos de ingeniería, capacitación, no es la intención del programa proveer recursos financieros para subsanar problemas, por dolorosos que sean, en una comunidad o individuo, afirma.
No es la intención ayudar a alguien a resolver un problema, sino permitir los recursos para que algunas de nuestras mentes muestren una solución de gran alcance en el país.
Si se trata de capacitaciones tienen que ser pertinentes para lograr el objetivo del proyecto y no sólo para elevar el nivel de un individuo o grupo.
Asegura que SENACYT no se compromete a financiar ningún proyecto que no llene las expectativas de calidad de planteamiento o sustentación y de impacto potencial esperado, contrariamente se prefiere seguir fomentando la aparición de ideas importantes hasta el momento en que se tengan.

  • La pobreza en Panamá, que alcanza niveles muy elevados, no obedece a que haya pocos ingresos, sino a la carencia en otras capacidades fundamentales.

  • Además viene acompañada de una falta de escolaridad, de servicios básicos y de un nivel de vida detrimente para la subsistencia digna y decorosa.

  • La pobreza es un reto y un desafío para el desarrollo de un país, porque si no se logra aumentar las capacidades de sus ciudadanos, ésta se suma a la pobreza en ingresos y el desarrollo del país se compromete.


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185161
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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