Tres semanas después del incendio que dejó cerca de 400 muertos en un supermercado de Paraguay, la municipalidad de Asunción ordenó la clausura temporal de nueve establecimientos similares al de la tragedia por no cumplir con normas de seguridad.
La decisión, vigente a partir de ayer, despertó la ira de los empresarios nucleados en la Cámara de Supermercados, quienes calificaron como arbitrario el procedimiento y anunciaron que apelarán la resolución.
Algunos locales ni siquiera cuentan con la aprobación de los planos de construcción.