Las relaciones entre Costa Rica y Nicaragua iniciaron una nueva etapa a partir de ayer, según dijeron responsables de ambos países tras la sentencia de la Corte Internacional de Justicia que reconoció el derecho a la libre navegación de buques costarricenses "con fines de comercio".
Esta decisión del máximo órgano judicial de la ONU, en una sentencia que es inapelable y obligatoria, implica que Costa Rica puede navegar con turistas por la parte fronteriza del río, sin que Nicaragua tenga derecho a pedir visados o permisos a esos pasajeros, que en todo caso deben ir documentados.
Esa libre circulación no se podrá aplicar a los policías ni a los barcos oficiales costarricenses, porque sus propósitos son públicos y no persiguen un fin comercial, según el fallo de la CIJ, que tiene su sede en La Haya.
Sin embargo, la detallada sentencia estipula algunas excepciones a ese postulado, ya que la policía o barcos públicos sí podrán navegar "en situaciones específicas", como por ejemplo la provisión de servicios a los ciudadanos.
Costa Rica denunció en 2005 a Nicaragua ante la CIJ porque consideraba que Managua le privaba de los derechos de libre navegación establecidos en el tratado Cañas-Jerez de 1858.