La Justicia de Bielorrusia, país considerado como la última dictadura de Europa, condenó a cinco años de cárcel al ex candidato presidencial, Andréi Sánnikov, acusado de organizar el asalto a la sede del Gobierno luego de la jornada electoral.
Según la Fiscalía, Sánnikov fue uno de los instigadores de los violentos disturbios contra el fraude electoral que estallaron en la capital bielorrusa, Minsk, tras los comicios presidenciales del pasado 19 de diciembre.
De poco sirvió que la abogada del opositor, Marina Kovalévskaya, dijera que la acusación “no había presentado ni una sola prueba convincente”, según las agencias rusas. Sánnikov fue el segundo candidato más votado en los comicios presidenciales con un 2.56% de los sufragios, y lleva cinco meses en un centro de detención del KGB.