La Policía Provincial de Québec (PPQ), por primera vez, dijo que la cifra total de muertos tras la explosión de un tren cargado con petróleo en la localidad de Lac-Mégantic podría ser 50, y confirmó que hasta el momento se han recuperado 20 cuerpos en los restos calcinados de la población.
La Policía elevó hasta 65 el número de personas, entre muertas y desaparecidas, que podían haber perdido la vida en el accidente ferroviario.
Pero, el portavoz de PPQ, Michel Forger, dijo que el número de personas desaparecidas en la localidad de Lac-Mégantic se ha reducido a 50, tras mantener "numerosas entrevistas" con familiares de personas de las que no se conoce su paradero desde el sábado.
De confirmarse esta cifra, el accidente de Lac-Mégantic sería el peor accidente ferroviario en Norteamérica desde 1989.
También, las autoridades dijeron que identificaron a la primera víctima del desastre; aunque la portavoz de la Oficina Forense de Québec, Genevive Guilbault, dijo que por respeto a la familia no revelará su identidad.
Mientras, el presidente de la compañía propietaria del ferrocarril Montreal, Maine & Atlantic (MMA) que operaba el convoy, Edward Burkhardt, visitó por primera vez Lac-Mégantic y responsabilizó al maquinista del tren de provocar el accidente.
"Creo que hizo algo mal", dijo Burkhardt durante una caótica rueda de prensa en las calles de Lac-Mégantic mientras en el fondo habitantes de la localidad le increpaban.
El directivo dijo que, aunque el maquinista declaró que había aplicado 11 frenos de mano en el convoy, "creemos que no es cierto. Inicialmente le creímos, pero ahora no".
Burkhardt y MMA han sido el centro de las críticas por su reacción a la tragedia.
La compañía, con sede en EE.UU., tardó más de 24 horas en publicar su primer comunicado sobre el accidente y, al parecer, utilizó Google para traducir al francés la nota de prensa.
Burkhardt ha realizado declaraciones que se han probado erróneas y que difieren de las declaraciones realizadas por MMA.