El obispo austríaco Klaus Kueng ordenó cerrar el seminario católico de Sankt Poelten, donde se investiga un escándalo sexual que desencadenó un debate nacional sobre el papel de la Iglesia y un proceso por pornografía infantil.
El seminario "será cerrado inmediatamente", anunció ayer el obispo que fue nombrado por el Vaticano en julio para investigar el seminario, que pertenece a la diócesis del controvertido obispo conservador Kurt Krenn.