Un bar de la ciudad holandesa de Maastricht decidió transformarse en una "asociación de fumadores", a la que sólo se podrá acceder con carné de miembro, para esquivar la ley que prohíbe fumar en las cafeterías y los restaurantes de Holanda desde el 1 de julio.
El patrón del local, Bo Tilly, cree que la transformación de su café "Le Chasseur" en un club privado permitirá a sus socios fumar tranquilamente en el interior, puesto que "ya no se tratará de un lugar público".
El Ministerio de Sanidad holandés ya ha anunciado que estudiará la "legalidad de ese dispositivo".