Un grupo de dolientes liberó globos blancos a la hora exacta de la explosión que mató a 65 mineros, para marcar el aniversario de la detonación subterránea que dejó al descubierto la falta de seguridad en las minas en México.
Unos 100 familiares y amigos de las víctimas realizaron la vigilia nocturna frente a la mina Pasta de Conchos. Mientras tanto, las cuadrillas de trabajadores tratan de recuperar los restos de los 63 mineros que aún están atrapados en la mina.
En todo este tiempo, sólo se ha logrado rescatar dos cuerpos, y los responsables de esta tragedia aún no han sido llevados ante la justicia en Coahuila.