La filial mexicana del gigante Coca-Cola retirará de las casi 300,000 escuelas públicas del país sus productos para contribuir con la convocatoria del Gobierno que busca reducir la obesidad de los menores y promover una nueva cultura del consumo.
"Tenemos el compromiso de sumarnos a las acciones de los Gobiernos para apoyar campañas para afrontar problemas como la obesidad", dijo la directora de comunicación de Coca-Cola de México, Soledad Izquierdo.
Autoridades mexicanas iniciarán medidas que prohíben la venta de comida “chatarra”.