En EEUU, donde el consumo de drogas está prohibido, se permite "Cocaine" (Cocaína), una bebida energética que según sus promotores es "la alternativa legal" a la conocida droga pero que ha despertado la alarma del Gobierno.
La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) alertó a Redux Beverages, empresa que comercializa la bebida energética, de que su publicidad superaba los límites legales.