El líder cocalero de Bolivia y diputado indígena de izquierda, Evo Morales, expresó ayer su solidaridad con un dirigente campesino de Perú encarcelado por supuesta apología al terrorismo y dijo que su detención es un acto político manejado desde Estados Unidos.
Morales, ex candidato presidencial de Bolivia, se mostró así a favor de la liberación del líder de los campesinos cocaleros de Perú, Nelson Palomino, quien fue detenido en febrero por supuestos vínculos con la guerrilla, y sigue preso en una cárcel andina de Ayacucho. "Es una acusación netamente política, no creo que solamente esté el presidente peruano, Alejandro Toledo detrás de este dirigente, sino está fundamentalmente la embajada de Estados Unidos", dijo Morales, quien llegó a Lima para reunirse con líderes campesinos de Perú.
Palomino, líder de la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras de Perú, es un vehemente organizador de los campesinos que cultivan la hoja de coca en Perú.