La isla también sirve como refugio para especies que han desaparecido del resto del país. Allí se encuentra la última población silvestre y viable de las guacamayas rojas.
Hay un mínimo de dos mil especies de plantas, pero esto es sólo un estimado, pues la mayoría de los bosques en el interior de la isla no han sido estudiados. Incluso varias investigaciones ya han revelado que hay plantas endémicas en el lugar.
Coiba es una reserva marina que por más de 30 años ha estado bajo investigación y ha conducido a descubrimientos que asombran a los científicos tanto panameños con extranjeros.