Con la hospitalización del Papa Juan Pablo II, una serie de colaboradores asumieron la gestión de la Iglesia, entre ellos el Secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano y su secretario privado, monseñor Stanislaw Dziwisz.
La disminución de las facultades físicas del Papa, han reforzado la presencia de colaboradores claves a su alrededor.
Si bien en Italia algunos medios de comunicación han denunciado una suerte de "vacío de poder" en el Vaticano por los quebrantos de salud del Pontífice, es evidente que dos figuras aseguran la gestión diaria del Estado más pequeño del mundo.
El llamado "número dos" del Vaticano, el cardenal Sodano, de 77 años, quien fue hace varios años nuncio apostólico en Chile, diplomático de carrera y teólogo de formación, es el encargado desde 1990 de todo lo relacionado con los demás Estados.
Sodano ha acompañado a Juan Pablo II en todos sus viajes más recientes y lo suele remplazar durante las largas ceremonias, cuando el Papa se ve muy agotado.
Otro papel, menos vistoso, cumple el secretario particular del Papa, monseñor Dziwisz, quien acompaña desde 1966 a Karol Wojtyla, con el que mantiene una relación muy íntima y de amistad.
Monseñor Dziwisz, de 66 años, quien asiste día y noche al Papa en el hospital Gemelli, maneja la agenda del Pontífice.