Colombia comenzó a vivir desde el primer minuto de ayer, un inédito alto el fuego unilateral e indefinido decretado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), cuya duración es asumida con reserva por la sociedad debido a las condiciones impuestas por la guerrilla y que no fueron aceptadas por el Gobierno.
El cese del fuego de las Farc empezó a las 12:01 m.n. y pasadas las primeras 12 horas no había registros de acciones violentas en el país, a diferencia de lo ocurrido la víspera cuando acciones de la guerrilla dejaron ocho militares y policías muertos, seis heridos y un desaparecido.
En un comunicado emitido con motivo del inicio del alto el fuego, el Secretariado del Estado Mayor Central (mando) de las Farc expresó su satisfacción por “las reacciones constructivas de la gran opinión pública” en torno al cese de hostilidades “de manera unilateral e indefinida con vigilancia nacional e internacional como gesto de desescalamiento del conflicto”.
“Cabe anotar que nuestra decisión no es el regalo de una rosa llena de espinas, sino un gesto colmado de humanidad en respuesta al clamor generalizado de las víctimas del conflicto y la expectativa nacional”, agregó el mando de la guerrilla.
El comentario fue una referencia a declaraciones del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quien aunque valoró la decisión de las Farc de declarar el cese del fuego, lo comparó por sus condiciones con el regalo de una rosa que “cuando la abrimos hay un tallo lleno de espinas”.
Entre las condiciones no aceptadas por el Gobierno, pero que no han impedido el comienzo del alto el fuego, están la veeduría internacional a cargo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la ONG Frente Amplio por la Paz.
El Frente Amplio por la Paz nació hace un año y en él tienen participación partidos de izquierda como la Unión Patriótica, el Partido Comunista, Marcha Patriótica e integrantes del Partido Verde.