Las autoridades colombianas se mantenían ayer en "estado de máxima alerta" por la erupción del volcán Galeras y dispusieron albergues para recibir a más de 11,000 personas que han ignorado la orden de evacuar las laderas de la montaña, situada en el suroeste del país.
Después de la alerta "Nivel I", que anuncia una erupción inminente o en curso, emitida en la noche del jueves por el Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), el Gobierno activó planes de contingencia en siete municipios del departamento de Nariño que están en la zona de influencia del volcán.
El Galeras, cuya cima se levanta en la cordillera de los Andes a 4,275 metros de altura, entró en erupción el jueves con una potente explosión que fue vista y sentida desde Pasto, la capital de Nariño, pero que no ocasionó víctimas ni daños materiales.
La actividad del Galeras descendió tras la explosión de ayer pero Ingeominas ha subrayado que no descarta la posibilidad de nuevas erupciones que pueden afectar incluso a Pasto, de 382,000 habitantes.
Sin embargo los vecinos más cercanos del Galeras, en su mayoría campesinos que han convivido toda la vida con el volcán, consideraron la situación como "normal" y la mayoría se negó a evacuar la zona.