El gobierno del presidente colombiano, Alvaro Uribe, y los paramilitares derechistas de las AUC emprendieron ayer un diálogo formal de paz, sin precedentes en cuatro décadas de conflicto armado en este país andino, informó una fuente oficial.
Los delegados gubernamentales y los líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se reunían en algún lugar del norte del país, con la presencia de obispos católicos, dijo el portavoz del Ejecutivo, Ricardo Galán.
Las partes discutirán inicialmente una agenda que contempla la desmovilización de unos 10,000 combatientes de las AUC, la liberación de las personas secuestradas por este grupo, el fin del reclutamiento de los menores de edad y el retorno a sus parcelas de los campesinos desplazados por la guerra, se informó.
Fuentes extraoficialmente indicaron que la primera ronda de conversaciones durará dos días y que al final de la misma el alto comisionado para la paz del Ejecutivo, Luis Carlos Restrepo, comunicará los resultados a la prensa.
Al encuentro asisten el obispo católico Julio César Vidal, en calidad de facilitador, y los jefes paramilitares Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, solicitados en extradición por Estados Unidos, que los acusa de narcotraficantes y terroristas, de acuerdo con radioemisoras.
Monseñor Vidal -obispo de la ciudad de Montería, la capital de Córdoba- dijo antes de partir hacia el lugar de la reunión que estaba “muy feliz” por el hecho de que se inicien los acercamientos con las AUC.
Por otra parte, dirigentes de las FARC que recientemente celebraron una cumbre en un paraje montañoso próximo a Bogotá señalaron que esa guerrilla definirá en breve una estrategia para responder a la ofensiva militar del gobierno, informó ayer el diario bogotano El Tiempo citando fuentes del grupo rebelde.
La contraofensiva será concertada en febrero próximo durante una reunión del secretariado (mando central) de las FARC, según trascendió en una cumbre de varios comandantes guerrilleros realizada entre 8 y el 19 de diciembre en una zona montañosa de los municipios de Cabrera y San Juan de Sumapaz (60 km al sureste de Bogotá), indicó El Tiempo.