El presidente Alvaro Uribe lanzó ayer una ofensiva internacional contra los grupos armados colombianos, a los que califica de "terroristas"", luego del atentado explosivo del viernes que causó más de 32 muertos y unos 160 heridos en esta capital.
La campaña se inició con el viaje a Estados Unidos de la ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez. De Estados Unidos hemos tenido un apoyo importante a través de la tecnología y en la lucha contra el narcotráfico. Es un apoyo que tenemos que mejorar para lograr que sea más eficaz, dijo la ministra a la prensa.
En su visita a Washington, se reunirá con el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld; con el subsecretario de Estado, Richard Armitage; con el zar Antidrogas, John Walters; con el director ejecutivo de la CIA, A.B. Krongard; y la asesora presidencial para la Seguridad Nacional, Condolezza Rice, entre otros.
Uribe anunció que hoy viajará a Panamá para reunirse con presidentes de Centroamérica para solicitar un esfuerzo conjunto para cerrar filas contra los grupos armados locales.
El gobierno colombiano presentará mañana al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) una proposición para declarar terroristas a las organizaciones alzadas en armadas. Con esta ofensiva pretende comparar a las FARC con la red fundamentalista islámica Al Qaeda.
La ministra aseguró que en el atentado del viernes contra un exclusivo club social de Bogotá, las FARC tuvieron la ayuda del terrorismo internacional en el desarrollo de la tecnología bélica empleada a través de un carro bomba.
Ante la creciente amenaza de ataques terroristas, el presidente Alvaro Uribe pidió a los colombianos integrar una red de cinco millones de informantes civiles que ayuden a las fuerzas armadas y de Policía a evitar nuevos atentados.
Las autoridades colombianas redoblaron la vigilancia en las principales ciudades del país para prevenir atentados dinamiteros como el del viernes último informó ayer la Policía.
Según ese responsable, las operaciones de vigilancia son particularmente rigurosas en Medellín (noroeste), Cali (suroeste), Barranquilla, Cartagena (norte, costa Caribe), Bucaramanga (noreste), Manizales y Pereira (centro-oeste).
El presidente del Partido Conservador colombiano, el senador Carlos Holguín Sardi, pidió ayer emprender un debate nacional sobre la implantación de la pena de muerte para los terroristas.
Holguín Sardi hizo la propuesta tras condenar el atentado del viernes pasado.
Según el dirigente político, "se hace necesario" que desde el Congreso se analice la posibilidad de imponer penas más drásticas para luchar contra los terroristas que cometen delitos de lesa humanidad.