E l vicepresidente venezolano, Ramón Carrizález, aseveró ayer que los nueve colombianos asesinados por desconocidos cerca de la frontera con Colombia eran "paramilitares", que se entrenaban en la zona para luego "infiltrarse" en Caracas y otras ciudades como parte de un plan desestabilizador.
Ese presunto plan de "infiltración paramilitar" formaría parte del "ataque sistemático" de Colombia y Estados Unidos contra Venezuela, el cual, añadió, tiene como otros elementos el presunto espionaje colombiano en Venezuela y los renovados acuerdos militares de Bogotá y Washington.
"Se está materializando la amenaza" de Colombia y el imperio contra Venezuela, y "nosotros también nos estamos preparando para defender el territorio, para asegurar la soberanía", declaró Carrizález en el programa dominical de opinión del ex vicepresidente y periodista José Vicente Rangel.
El asesinato la semana pasada en el lado venezolano de la frontera con Colombia, de nueve colombianos, un peruano y un venezolano a manos de un grupo armado no identificado aún, se trató de un asunto entre paramilitares del vecino país, dijo durante el programa, que transmite los domingos la cadena privada Televen.
Sospecha.
El caso "tiene las características de que es un grupo paramilitar que estaba siendo entrenado y consolidado con otro objetivo, que hasta el momento no hemos podido descifrar", afirmó durante la entrevista, cuya transcripción fue difundida este domingo por la producción del programa.
El grupo de personas secuestradas por hombres armados el pasado 11 de octubre cuando jugaban fútbol en una zona del estado fronterizo de Táchira, y cuyos cadáveres fueron hallados 13 días después, "supuestamente se mantenían vendiendo maní, pero llevaban un nivel de vida que no se correspondía con este tipo de actividad", dijo el Vicepresidente.
Base.
Carrizález señaló que en Táchira funcionaría una "base logística" desde la cual "seguramente" se desplegarían "elementos "hacia Caracas y otras regiones del país, donde se han detectado paramilitares".
Ello, con la supuesta complicidad del gobernador de Táchira, el opositor César Pérez Vivas, quien ha rechazado las reiteradas acusaciones oficialistas de que apoya el paramilitarismo y denuncia que es el Gobierno de Hugo Chávez el que ha descuidado la seguridad en la frontera y permite la entrada de los irregulares colombianos.
Carrizález reiteró la denuncia sobre la presencia de espías colombianos en Venezuela, y sostuvo que así lo prueba de forma "irrefutable" un documento clasificado del Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia (DAS) obtenido y divulgado esta semana por Caracas.
Por su parte, El DAS ha negado que esas dos personas sean agentes suyos, aunque ha tildado de "grave y preocupante" que Venezuela tenga en su poder documentos reservados.
"Nosotros tenemos las pruebas de la presencia del agente del DAS (en Venezuela), de sus actuaciones.