El Primer ministro israelí Ariel Sharon esgrimía ayer el espectro de una "guerra civil" fomentada por los ultranacionalistas, mientras miles de colonos se concentraron en Jerusalén para protestar contra el plan de evacuación de la franja de Gaza y de los 8,000 colonos que viven en este territorio.
"Los colonos no me asustan. No les permitiré desgarrar al pueblo", declaró Sharon.
Según colaboradores del primer ministro "Sharon comprende la amplitud y la gravedad del problema al que está enfrentado, ya que se trata de los preliminares de una rebelión".
De esta manera hacían alusión a la franja ultranacionalista de la opinión que se opone a su plan de separación unilateral con los palestinos.
De acuerdo al plan, las fuerzas israelíes deben abandonar antes de septiembre de 2005, la Franja de Gaza después de desmantelar las 21 colonias de ese territorio y evacuar a sus habitantes
Uno de los jefe de los colonos, el diputado Zwi Hendel, del partido de extrema derecha de Unión Nacional, propuso organizar un referéndum a nivel nacional "para evitar que el Ejército se divida", porque según él, "Sharon puede exponer al país a una guerra civil".
Varios militantes del Partido Nacional Religioso, exigen también la convocatoria a un referéndum nacional. Esta formación debe reunir hoy a su comité central para discutir este tema, en momentos en que también han surgido dudas sobre el mantenimiento de esta fuerza en el seno de la coalición gubernamental.