Haití, el país más pobre de América, sufre verdaderos problemas para alimentar cada día a su población, lo que ha llevado a organismos como la Plataforma de Organizaciones de Defensa de los Derechos Humanos (PODH) a afirmar que en esta nación caribeña "comer es un lujo".
Según esta organización, "la mayoría de los productos de consumo como el maíz, el arroz, el azúcar, las legumbres, el queso, las frutas, la carne de vaca o de cabrito, el pescado y la leche no son accesibles para las pequeñas economías a causa de su elevado costo en el mercado nacional".