La creciente ola de protestas de maestros, mineros y otros trabajadores en México no pone en peligro la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas del 2 de julio, estimaron el Gobierno, la ONU y diversos analistas.
Cientos de profesores y líderes sindicales se manifestaron ayer en Ciudad de México y el estado de Oaxaca, en la continuación de una efervescencia social que los mineros iniciaron en febrero pasado y amenazan con un paro nacional el 28 de junio.