Las reñidas elecciones de hoy en el Estado de Oaxaca, donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se ha visto envuelto en un reciente escándalo, concentra la atención política en México por las repercusiones que el resultado puede tener en las generales de 2006.
Los analistas coinciden en que el PRI, primera fuerza de la oposición a nivel nacional, está jugando todas sus fichas en estas elecciones con las que pretende retener el gobierno e impulsarse para las presidenciales de 2006, y volver así al poder que perdió en manos del conservador Partido Acción Nacional (PAN) en 2000.
Las elecciones para gobernador, diputados y un centenar de alcaldes en Oaxaca tienen como telón de fondo un violento enfrentamiento el martes entre militantes antagónicos en el que murieron dos personas.
Además está el pleito que enfrenta al polémico gobernador priísta, José Murat, con el presidente Vicente Fox, a quien pidió de forma áspera que "no se entrometiera en los comicios de Oaxaca" y que mejor pusiera orden "en su gabinete" porque "parece que no le hacen caso".
Otro ingrediente al tenso clima fue la aparición el viernes de un presunto comando guerrillero en un carretera oaxaqueña que se dedicó a asaltar a automovilistas y pasajeros de autobuses.
En el centro de este viciado ambiente político está el gobernador Murat quien en marzo dijo haber sufrido un atentado que, después de investigaciones, resultó ser un montaje.
Este escándalo puede perjudicar al PRI, que encabeza una alianza integrada además por el Partido Verde Ecologista de México y el del Trabajo.
Además de Oaxaca, habrá comicios hoy en Aguascalientes para elegir mandatario estatal, ediles y diputados. También en Baja California, donde están en disputa escaños del Congreso y alcaldías.
Para retomar el poder federal, el PRI debe pasar varias pruebas en las elecciones a gobernador convocadas este año en 10 Estados. En las celebradas el 4 de julio mantuvo el poder en los estados norteños de Durango y Chihuahua.
Comicios serán claves para el PRI
El partido se juega sus cartas en unas elecciones marcadas por los hechos violentos.