La Policía Civil de Sao Paulo afronta un insólito problema además de la lucha contra el crimen, ya que sus comisarías están quedando sin espacio debido a que debe mantener en depósito más de 19, 000 máquinas tragaperras decomisadas a la mafia del juego ilegal.
Oficiales de la policías informaron que la entidad ya confiscó este año 19.391 máquinas solamente en locales de la ciudad de Sao Paulo.