El Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) acordaron la creación de una futura Comisión de la Verdad que se pondrá en marcha cuando se firme la paz, un anuncio que las partes valoran como un avance en sus negociaciones y que llega en un momento crítico por el recrudecimiento del conflicto.
"Hemos alcanzado un acuerdo para que se ponga en marcha, una vez firmado el Acuerdo Final, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, que será un mecanismo independiente e imparcial de carácter extrajudicial", señalaron las partes en un informe.
Dicho informe fue leído en La Habana por representantes de Cuba y Noruega, países garantes del proceso de paz colombiano.
El anuncio se realizó al cierre del ciclo 37 de los diálogos de paz en un acto en el que estuvieron presentes también los negociadores de ambas partes, así como delegados de Venezuela y Chile, países que actúan como acompañantes del proceso.
Enfocada al reconocimiento de las víctimas, la Comisión de la Verdad tendrá como misión esclarecer las violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario cometidas durante el conflicto.
También buscará arrojar luz sobre las distintas responsabilidades colectivas, tanto del Estado colombiano, la guerrilla de las Farc, los paramilitares y de cualquier grupo o institución, nacional e internacional, que haya tenido participación en la guerra.
Además, deberá evaluar el impacto que ha tenido la guerra en la sociedad, en el ejercicio de la política y en el funcionamiento de la democracia, y clarificar los factores que han contribuido a la persistencia de la guerra, entre otros fines.
La Comisión de la Verdad tendrá carácter transitorio, con una duración de tres años y un periodo anterior de preparación de seis meses.
Este mecanismo tendrá carácter extrajudicial: no implicará la imputación penal de quienes comparezcan ante la Comisión, ni esta podrá trasladar a la Justicia la información que reciba o produzca con fines probatorios o para atribuir responsabilidades judiciales.
Tampoco las autoridades judiciales podrán requerir a la Comisión de la Verdad la información que reciba.
La Comisión de la Verdad estará integrada por once miembros, que tras un proceso de postulación "amplio y pluralista", serán seleccionados por un comité acordado por el gobierno y la guerrilla.
El mecanismo anunciado por los negociadores colombianos formará parte de un sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición y por ello "el acuerdo logrado sobre la Comisión no puede entenderse ni definitivamente cerrado, ni aislado" de ese sistema.
Tras la lectura del informe, los negociadores de las Farc se congratularon de haber acordado la creación de esta comisión, aunque reiteraron su rechazo a normas penales "diseñadas para un solo destinatario" presentadas "unilateralmente" por el Gobierno.
Para el buen funcionamiento de esa comisión, la guerrilla reiteró su reclamo de que se abran los archivos para "conocer la verdad pura y limpia, las causas y la identidad, con nombres y apellidos, de los máximos responsables" del conflicto armado.
Por su parte, en una declaración posterior en La Habana, el jefe de los negociadores del Gobierno, Humberto de la Calle, destacó que el acuerdo con las Farc para crear esta comisión constituye "un paso certero hacia la paz" e hizo hincapié en que la medida no supone abonar "el terreno hacia la impunidad".
"La verdad no mata a la justicia", subrayó De la Calle quien insistió en que no es una comisión del Gobierno o de las Farc, ni pactada para plantear impunidades, sino un mecanismo para los colombianos, "independiente" y "transparente", para que "todos digamos: nunca más, nunca jamás".
El acuerdo sobre la Comisión de la Verdad se produce en el cierre de un ciclo de los diálogos de paz que estuvo marcado por el recrudecimiento del conflicto armado en el país, pero que contó con la presencia intermitente de la canciller colombiana María ngela Holguín y el líder empresarial Gonzalo Restrepo.
Nombrados hace dos semanas por el presidente Juan Manuel Santos para reforzar el equipo de paz, Holguín y Restrepo se incorporaron a las negociaciones a mitad de este ciclo prolongado, en un momento de máxima tensión en Colombia por la agudización del conflicto.
Durante la ronda de negociaciones que termina hoy, murieron 40 guerrilleros en varios bombardeos del Ejército, entre ellos dos ex integrantes del equipo de paz; a lo que las Farc respondieron con la suspensión de su tregua unilateral e indefinida.
A pesar de esas dificultades, las partes ya comenzaron la semana pasada a trabajar de manera conjunta en las tareas de desminado en Antioquia, una de las medidas de "desescalamiento" del conflicto más importantes hasta la fecha.
Tras concluir este ciclo, el Gobierno y la guerrilla retomarán sus negociaciones en La Habana el próximo 17 de junio.