Washington. Científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets han descubierto qué regiones del cerebro del pájaro diamante mandarín se encargan de medir el tiempo para acompasar el canto. La tonada de esta pequeña ave se compone de una serie de sílabas muy estereotipada y los científicos la usan para tratar de comprender cómo el cerebro las produce.