Los adelantos de Panamá para combatir los delitos de derecho de autor y propiedad intelectual han sido elogiados por países del área.
La labor no ha sido fácil, pero se destaca el trabajo coordinado entre las instituciones involucradas.
Luego de presentadas las denuncias, las fiscalías proceden al reparto interno de las mismas, para seguir con la inspección ocular y la diligencia de peritaje.
Las autoridades pueden allanar el lugar o lugares que estén relacionados y a la aprehensión de los bienes, análisis de documentos, para luego proseguir con la indagatoria y descargos.
Luego de la conclusión del sumario, y las audiencias preliminar y ordinaria, se da a conocer la pena.
Los delitos contra el derecho de autor y propiedad industrial han socavado la firmeza de muchas empresas establecidas legalmente obligándolas a cerrar por la competencia desleal.