La luna ya no pertenece a los enamorados, sino a quien pueda costearla.
Desde su oficina en el estado de Nevada, el empresario Dennis Hope ha levantado un negocio redondo: vender lotes de suelo lunar a $20 por acre.
Mediante un vacío legal que existe en el Tratado de Espacio Exterior de las Naciones Unidas, Hope ha reclamado por más de 20 años el dominio sobre la luna y siete planetas.