Los refrigeradores de los supermercados suponen la mayor amenaza para el calentamiento procedente de los supermercados, ya que representan el 30% de sus emisiones de gases invernadero, según un estudio de la Agencia de Investigación Medioambiental (EIA en sus siglas en inglés).
Pese a que esas máquinas representan un peligro mayor para el medio ambiente que las bolsas de plástico, sólo el 0,5 % de ese tipo de comercios cuentan con refrigeradores "verdes" o de bajo consumo, advierte este estudio, del que se hace eco hoy el diario británico "The Guardian".
Los responsables de este peligro son los hidrofluorocarburos (HFC), compuestos refrigerantes utilizados en los frigoríficos, congeladores y los aparatos de aire acondicionado.
Los HFC se introdujeron en el mercado en la década de 1990, porque eran una alternativa más segura a otros gases de similares características, pero dañinos con la capa de ozono, como los clorofluorocarburos o los hidroclorofluorocarburos .
Aunque los HFC no dañan la capa de ozono, su potencial para agravar el calentamiento global es significativo, hasta el punto de que una tonelada del gas R404a tiene el mismo efecto para el cambio climático que 3.900 toneladas de dióxido de carbono en un periodo de cien años.