Jorge Batlle es el último político de una familia catalana que llegó hace 200 años a Uruguay desde las costas de Sitges, y que ha tenido una presencia constante en la política uruguaya, iniciada por Lorenzo Batlle, que gobernó el país entre 1868 y 1872.
Luego siguió su hijo José Batlle y Ordóñez, en 1899, tío abuelo del actual mandatario, quien finalizó su segunda presidencia en 1915, período durante el cual colocó a Uruguay entre las naciones más progresista de América del Sur y fue considerado el "fundador del Uruguay moderno", tras encabezar y culminar una profunda reforma tanto política como social y económica.
El tercer miembro de la familia que llegó a la presidencia fue Luis Batlle Berres, padre del ahora saliente mandatario, quien gobernó entre 1947 y 1951 y, años después, entre 1955 y 1956.
Jorge Batlle, tras varios intentos electorales fallidos desde 1966, finalmente accedió a la Presidencia de Uruguay a los 73 años de edad, en el 2000, tras vencer en la segunda vuelta, apoyado por el Partido Blanco, al socialista, que ahora le sucede.
Al asumir el mandato, el cuarto Presidente Batlle, advirtió que llegaba al poder en "un momento muy difícil", cuando iniciaba la globalización.
Personalmente, Jorge Batlle encaró una activa política comercial internacional y conquistó los mercados de Canadá, EU y, en menor proporción, México, para las carnes y los productos lácteos.
Batlle, de 77 años, ya abandonó la residencial oficial y se mudó a su vivienda particular en la zona de Pocitos, informó la prensa uruguaya ayer.