Fuegos artificiales multicolores lanzados desde la torre Sky de Auckland dieron la bienvenida al año nuevo en Nueva Zelanda, mientras miles de personas celebraron bailando en las calles de la ciudad más grande de esta nación del Pacífico sur.
También la bahía de Sydney, Australia, se iluminó con el espectáculo de fuegos artificiales, lo que atrajo a miles de espectadores.
En Sydney el renovado espectáculo de pirotecnia fue extravagante y cerca de 1.6 millones de personas acudieron a verlo.
En Sydney los fuegos artificiales se lanzaron desde cuatro veleros de la Ópera por primera vez en una década. El Concejo local dijo que los juegos pirotécnicos se vieron desde la bahía y fueron doblemente mayores que los del año pasado.
En Dubai, donde se encuentra la torre más alta del mundo, es conocida por sus lujos y encanto, y en esta fiesta de Año Nuevo rompió el récord al crear el espectáculo pirotécnico más grande del mundo.
Los organizadores iluminaron el litoral para reproducir la figura de un halcón en vuelo hecho con fuegos artificiales que se moverá a lo largo de la isla artificial. También hubo una explosión para recrear la luz del amanecer y deslumbrar a los espectadores con una bandera de los Emiratos Árabes Unidos hecha con pirotecnia.
El espectáculo de 6 minutos de duración incluyó 500,000 fuegos artificiales que se dispararon desde 400 puntos sincronizados por 100 computadoras, distribuidas por la ciudad, dijo Barrett Wissman, codirector de IMG Artists, encargada del espectáculo.
En China se recibió el Año Nuevo con el conteo regresivo con espectáculos de luces en sitios históricos, uno en la Gran Muralla y otro en la costa de Shanghái. Pero en la contaminada ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, en el centro de China, las celebraciones fueron más sencillas porque las autoridades suspendieron el espectáculo pirotécnico y prohibieron que se prendieran fuegos artificiales en el centro para evitar que la urbe se llene de humo. En Japón, miles de personas, algunas vistiendo quimonos, rezaron, sonaron una campana y lanzaron monedas como ofrendas en templos, deseando salud, riqueza y felicidad.