Hacer pequeños cambios en su estilo de vida puede tener un gran impacto en el número de años que vivirá, señala un nuevo estudio de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido. Según los científicos, dejar de fumar, hacer más ejercicio y comer de un modo más saludable pueden contribuir a que su expectativa de vida sea equivalente a la de un individuo hasta 12 años más joven.
El gobierno británico, que respalda el estudio, ha lanzado una iniciativa para que las personas hagan pequeños cambios que mejoren su salud.
La investigación de la Universidad de Cambridge forma parte de un proyecto internacional que hace un seguimiento clínico de medio millón de personas en 10 países europeos.
El capítulo británico del estudio examina desde 1993 los hábitos alimentarios, el ambiente, el estilo de vida y la salud de 25.663 personas de entre 45 y 79 años.
Periódicamente, los participantes responden a cuestionarios elaborados sobre estos temas y son sometidos a exámenes médicos.
Los últimos resultados del trabajo demostraron que comer cinco porciones de fruta y vegetales al día puede retrasar el reloj tres años, mientras que dejar de fumar lo hace cuatro o cinco años, y aumentar la cantidad de ejercicio moderado, tres años.
Según los científicos, las personas con trabajos activos, enfermeras y obreros no requieren actividad física, porque sus funciones son extenuantes.
Todo esto es parte de la iniciativa "Pequeños cambios, grandes diferencias".